El aceite de ricino es una grasa extraída de las semillas de Riciunus communis, una planta muy extendida en todo el mundo. Es un aceite muy denso con propiedades particulares. De hecho, es rico en ácidos grasos, en particular ácido ricionoleico y ácido oleico, que lo convierten en un excelente aliado en el cuidado del cabello, las pestañas y las cejas gracias a su afinidad con la queratina.
El aceite de ricino es el producto por excelencia en el cuidado del cabello y los anexos de la piel (pestañas, cejas y uñas). Es un aceite especialmente denso, por lo que se aconseja utilizarlo en combinación con otros aceites más ligeros como el de Jojoba o el de Argán, ricos en ácidos grasos como el ricinoleico y el oleico. Ricino tiene una acción fortalecedora, nutritiva y brillante sobre el cabello. Indicado para todo tipo de cabello, en particular cabello seco y quebradizo, aplicado como compresa previa al champú envuelve el cabello con una fina capa lipídica que lo protege de los agentes externos, la deshidratación y la rotura. Gracias a su afinidad con la queratina, una proteína presente en el tallo de nuestro cabello, fortalece y revitaliza el cabello, estimula el crecimiento capilar y permite mantener el cuero cabelludo sano.
Se puede utilizar en las pestañas (con mucho cuidado de que no entre en contacto con los ojos) para darles volumen y fortalecerlas, y en las cejas para espesarlas.
También puede utilizarse para fortalecer las uñas; simplemente aplica una fina capa de aceite todas las noches.
INCI: Aceite de semilla de Ricinus communis



